Por Paulina Cecchi
Solidificación de Metales
Durante los procesos de fundición,
las piezas adquieren su forma gracias a la solidificación de un volumen metal o
aleación metálica, forzado a solidificar bajo las restricciones de forma del
molde. Las condiciones geométricas del molde, la velocidad de enfriamiento, el
tipo de material utilizado, son variables que influyen en el mecanismo interno
de solidificación, y por ende influyen en las propiedades mecánicas que tendrá
la pieza.
1. Proceso de Solidificación
La
solidificación de un metal o aleación metálica en estado líquido ocurre por
formación y crecimiento de núcleos. La disminución de energía causada por el
enfriamiento produce una aglomeración espontánea de partículas, permitiendo la
formación de un núcleo. A medida que la temperatura disminuye, los núcleos
crecen, dando origen a los granos que constituirán la estructura del metal
sólido.

Figura 1. Proceso general de
solidificación
2. Solidificación de Metales puros
Los
metales puros, a diferencia de las aleaciones metálicas, poseen una temperatura
de fusión bien definida, por lo que, al ser enfriados en equilibrio, toda la
masa metálica solidifica a una misma temperatura,
. Esta
temperatura se mantiene constante durante el cambio de fase y es seguida de un
enfriamiento en estado sólido. Los metales, sin embargo, normalmente son
enfriados bajo condiciones de no equilibrio. En estas condiciones, los núcleos
sólidos comenzarán a formarse a una temperatura menor que
, requiriendo entonces de un subenfriamiento. La evolución de
la temperatura en función del tiempo durante la solidificación se ilustra en
una curva de enfriamiento típica en la figura 2.

Figura 2. Curva de enfriamiento
Se observa que, luego del
subenfriamiento representado por
, el material sufre un leve aumento de temperatura hasta
llegar a la temperatura de fusión. Esto ocurre ya que, cuando existe suficiente
sólido formado, éste libera una cantidad apreciable de calor latente de
transformación, lo que eleva la temperatura del material hasta
. Una vez alcanzada
, la temperatura permanece constante durante la
solidificación. El fenómeno de aumento de temperatura después del
subenfriamiento recibe el nombre de recalescencia.
Los granos de un metal idealmente puro
crecen en forma columnar plana –es decir, como un
grano alargado- en las zonas inmediatamente aledañas a las paredes de los
moldes, en la dirección principal de la transferencia de calor. En las zonas
centrales, donde la formación de sólido metálico en las paredes disminuye la
conductividad del calor, los granos suelen ser equiaxiales,
como se muestra en la figura 3.

Figura 3. Crecimiento planar.
3. Solidificación de Aleaciones
Las
aleaciones metálicas, al estar constituidas por más de un elemento, solidifican
en un rango de temperaturas y no a temperatura constante, como los metales
puros. Este rango de temperaturas comienza con la temperatura
y termina con la temperatura
del diagrama de fase de la aleación, para una composición de
aleación dada.
La forma de los bordes de grano en
la solidificación de aleaciones generalmente es dendrítica, como muestra la
figura 4. Esto ocurre porque el gradiente térmico es negativo, es decir, que la
temperatura del líquido aledaño a la interfase es menor que la del sólido
formado. La negatividad del gradiente térmico se debe a que el líquido frente a
la interfase se enriquece de soluto debido a una re-eyección por parte del
sólido; de esta forma, el líquido baja su temperatura y se obtiene un
crecimiento dendrítico. La figura 4 ilustra una estructura típica de
crecimiento dendrítico.

Figura 4. Crecimiento dendrítico.
La
naturaleza termodinámica de la zona de la interfase, cuestión que determina la
forma de crecimiento de grano, queda definida tanto por el gradiente térmico
como por la velocidad de solidificación, como se ilustra en la figura 5.

Figura 5. Dependencia de la forma
de crecimiento en ![]()
En
la figura 5, G representa el gradiente térmico y R la velocidad de
solidificación (velocidad con que avanza la interfase, directamente relacionada
con la velocidad de enfriamiento).
En
las aleaciones enfriadas bajo condiciones de no equilibrio, se produce una
redistribución de soluto durante la solidificación, en que el sólido re-eyecta
soluto al líquido que aún no ha solidificado, de esta forma, se tiene un
gradiente de concentración de soluto entre las zonas del grano que han
solidificado temprana y tardíamente. Las zonas interiores de las dendritas
tienen una baja concentración de soluto, mientras que las zonas exteriores
tienen una concentración mayor.
4. Tipos de Nucleación
Nucleación Homogénea
La
formación y crecimiento de núcleos durante la solidificación de metales y
aleaciones metálicas es el resultado de la disminución temperatura hasta
límites en que la energía libre de Gibbs es menor en
estado sólido que en estado líquido, es decir, que el estado sólido es más
estable que el líquido. La nucleación
homogénea es la generación de un núcleo sólido a partir de un sector
enteramente líquido. En este caso, la formación de núcleos requiere un cierto
gasto energético por concepto de generar un volumen y una superficie.
La formación de un núcleo sólido
de radio
conlleva un gasto energético igual a
![]()
La
curva de energía presenta un máximo en un radio
, como se muestra en la figura 6. Los núcleos que posean un
radio mayor a
podrán crecer, ya que por sobre
la curva
es decreciente con
; por el contrario, los núcleos de radio menor que
, tenderán a desaparecer, pues entre 0 y
la curva
es creciente con
. Por esta razón, los núcleos de radio menor a
son llamado embriones.

Figura 6. Radio crítico de
nucleación
La expresión para el radio crítico
es inversamente
proporcional al subenfriamiento
, de modo que mientras mayor sea el subenfriamiento, menor
será el radio crítico y en consecuencia habrá mayor tasa de nucleación
y crecimiento. Esta produce una estructura de grano fino.
Nucleación Heterogénea
La nucleación
heterogénea consiste en la formación de núcleos en zonas donde ya existe
superficie sólida, por ejemplo, en paredes de molde o en el borde de partículas
sólidas introducidas en el metal fundido. La preexistencia de una superficie
sólida ayuda a la nucleación, puesto que ofrece una
cantidad de superficie que permite que el gasto energético de solidificación
sea menor. Un esquema de nucleación heterogénea a
partir de una impureza se ilustra en la figura 7.

Figura 7. Nucleación
heterogénea
Como
se observa en el esquema, la relación entre el metal y la superficie sólida
preexistente en estas condiciones queda determinada por el ángulo
, llamado ángulo de mojado. Si
es muy cercano a
, se dice que la mojabilidad es
nula, y por lo tanto la superficie preexistente no ayuda a la solidificación.
Si, por el contrario,
es cercano a cero, se tiene una alta mojabilidad,
es decir, la superficie preexistente contribuye a la formación de núcleos.
En
la nucleación heterogénea el radio crítico de nucleación es idéntico al radio crítico de nucleación homogénea. La gran diferencia estriba en que,
por el hecho de existir una superficie previa, la energía requerida para
alcanzar dicho radio es menor, en consecuencia el subenfriamiento puede también
ser menor. Se ve del esquema que, para obtener un radio de nucleación
, el metal líquido utiliza un volumen mucho menor cuando está
ayudado por una superficie preexistente que cuando debe generarse
espontáneamente a partir del líquido. Una ilustración de la diferencia entre
ambos tipos de nucleación se muestra en la figura 8.

Figura 8. Diferencia energética
entre nucleaciones homogénea y heterogénea.
Debido
a esta razón energética, los metales y aleaciones metálicas solidifican en
primera instancia en paredes de molde y alrededor de impurezas. La adición de
impurezas como elementos nucleantes es una técnica
utilizada para obtener mayor homogeneidad en la estructura del metal solidificado.
Al agregar partículas que sirvan de nucleantes, se
puede producir a solidificación a subenfriamientos menores y evitar que la
formación y el crecimiento de granos sea
mayoritariamente a partir de las paredes del molde, cuestión que resulta en
estructuras de comportamiento anisotrópico.
Para
que un nucleante sea efectivo debe, sin embargo,
cumplir ciertas características base, como
· Debe tener una temperatura
de fusión mayor que la del metal o aleación que se está solidificando. De lo
contrario, con el metal sobrecalentado las partículas se fundirían y no serían
capaces de ofrecer superficies sólidas.
· Debe tener una alta
entropía de cambio de fase (fusión), con el mismo objetivo.
· Debe poseer una alta mojabilidad, es decir, un ángulo de mojado con el metal
líquido que sea cercano a cero.
La figura 9 muestra la microestructura de una aleación de magnesio con adición de nucleantes producida mediante rheo-diecasting .
Se observa una alta uniformidad en los granos formados.

Figura 9. Efecto de nucleantes